Pimientos rellenos

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Pimientos rellenos de morcilla

¡Hay que ver cuantos buenos productos tenemos en nuestro país! Los pimientos del Piquillo son uno de ellos, pues se producen en Lodosa (Comunidad de Navarra) y están protegidos por la denominación de origen. Y con ellos se pueden hacer verdaderas delicias.

Hoy proponemos unos pimientos rellenos de morcilla con una salsa de bechamel roja impresionante. Ojo a la receta.

Pimientos rellenos de morcilla

Ingredientes para hacer 4 raciones:

  • Una morcilla de Burgos
  • 1 cebolla blanca
  • 30 gr de mantequilla
  • 30 gr de harina
  • 500 ml de leche entera
  • 15 pimientos del Piquillo
  • Tres cucharadas de salsa de tomate
  • 1 cucharada de aceite de oliva

Preparación:

Cogemos una sartén amplia y añadimos una cucharada de aceite de oliva. Colocamos la sartén en el fuego y seleccionamos una temperatura media. Pelamos la cebolla y la picamos muy finamente para no encontrarnos trozos grandes.

Añadimos la cebolla al aceite para que se poche durante 10 minutos, revolviendo de vez en cuando, hasta que esté blanda y transparente.

Mientras tanto, podemos quitarle la piel a la morcilla y picarla con un cuchillo finamente, dependiendo del tamaño que quieras encontrarte en el pimiento.

Agregamos la morcilla a la cebolla y lo sofreímos junto. Sazonamos con sal y pimienta negra y lo removemos de vez en cuando hasta que la morcilla suelte la grasa.

Con un papel de cocina, retiramos toda la grasa que suelte, pues toda resultaría muy grasiento.

Aprovechamos para hacer la bechamel. Para ello, calentamos en un cazo la mantequilla hasta que se derrita por completo y empiece a burbujear. En ese momento, agregamos la harina y lo removemos con una varilla, hasta que se forme una pasta pálida.

Cocinamos durante 1 minuto la harina, sin dejar de remover para que no se queme, y calentamos la leche. Vertemos la leche caliente despacio, sin parar de remover para evitar la formación de grumos.

Al final, los grumos se disolverán y tendremos una salsa muy fina. Dejamos que se cocine durante 3 minutos más, removiendo de vez en cuando y retiramos del fuego.

Cuando veamos que la cebolla y la morcilla está bien frita, añadimos 3 cucharadas de bechamel y lo removemos todo para que se mezcle y forme un relleno que se pueda manejar. Dejamos que enfríe un poco para poder cogerlo.

Escurrimos los pimientos del Piquillo y le quitamos todas las semillas que todavía queden. Con una cuchara, cogemos un poco de relleno y lo introducimos en el pimiento hasta llenarlo por completo. Hacemos lo mismo con el resto de los pimientos y los vamos poniendo en una fuente de barro.

Podemos hacer una salsa espectacular para los pimientos. Solo tenemos que mezclar el tomate con el resto de la bechamel y cuatro o cinco pimientos del Piquillo. Hemos utilizado los que están rotos y no se pueden rellenar. Esta salsa se tritura y se sazona con sal, hasta que esté fina.   Vertemos la salsa por encima de los pimientos y los gratinamos durante unos minutos en el horno.